Jordi Jubany

Pintor joven y con empuje constructivo a la vez,
Jordi Jubany (Mataró, 1970) es un valor emergente dentro el nuevo arte figurativo catalán. Cuando era todavía niño recibió (1978) las primeras nociones de dibujo artístico bajo la guía de Albert Alís, más tarde (1985-1987) estudió en la Escuela de Artes Visuales de Vilassar de Mar, y de nuevo (1990-1994) volvió a ponerse bajo la guía de Alís para adentrarse provechosamente en el ejercicio intenso de la pintura al óleo.

Fue con este maestro cuando empezó a poner de manifiesto sus dotes creativas. Después (1999) siguió un curso de escultura en la escuela Massana, y entró en contacto con la piedra, la madera y el hierro, insistiendo con una capacidad volumétrica que ya tenía desde el principio. A continuación llegó la participación en diversos concursos, en los que fue siempre seleccionado, así cómo también ganó algunos premios. Después llegaron las exposiciones individuales y colectivas, y su participación en el fondo artístico de la entidad Caixa Laietana. 

Participación corta pero significativa ya que artisticamente es joven, y lo que más interesa es que avanza con paso seguro y pinta a conciencia, seguro que con la representación de las cosas que ve llega a plasmar un verdadero sentimiento de humanidad. 

Hace una llamada que nos lleva al futuro que, sea como sea, tiene que llegar y que debe encontrarnos con suficiente bagaje – espiritual y moral, pero también artístico – para poder asimilar los cambios. Estos serán más de espíritu que de entorno y necesitaremos tener clara conciencia de lo que somos porque los vientos, a veces enloquecidos, de la beneficiosa renovación que se prepara nunca se lleven las esencias de lo fundamental. Y esto lo conseguiremos quienes amamos el arte y lo sentimos como ejemplo de vida recta con obras que vienen de antes y con otras que son de ahora como la de Jordi Jubany que nos acompaña. Observémoslas con atención y veremos que nos instruyen y nos hacen buena compañía.

Josep M. Cadena

Periodista y Crítico d'Arte